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sábado, 29 de noviembre de 2014

Una recorrida por nuestra cervecería

Maestro cervecero junto a su equipo de cerveza¡Por fin! Después de más de un mes y medio de luchar con hierros, soldaduras, argón y otras yerbas,
el lunes cociné con mi equipito de 300 litros nuevo, 100% casero.
El cambio es bueno: pasar de tener impregnado el olor metálico a hierro, a disfrutar del aroma dulce de la malta y el olor penetrante del lúpulo.
Y es mejor todavía, porque desde hace más de un mes, también, que me quedé sin cervezas de mi propia cosecha. Casa de herrero, cuchillo de palo. Pero eso se va a solucionar pronto, porque en unas semanitas voy a tener más de 200 litros de birra -más que lo que nunca tuve- y por fin voy a poder apagar esta sed de cerveza.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Consejos para armar tu equipo de 300 lt

Uno puede elegir hacer su propio equipo por muchas razones: la más importante, con toda seguridad, ahorrar dinero. Pero pasar de las intenciones a los hechos es otro tema. Cómo arrancar, cómo será nuestro equipo, qué materiales y herramientas necesitaremos. Un montón de inquietudes y dudas se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en lo que queremos construir. Intentaré despejar algunas de ellas para que los que se aventuren en la construcción de su equipo tengan el camino un poco allanado y no cometan los mismos errores que yo. O sea, para que se puedan ahorrar algunas úlceras y disgustos.
Este post no pretende ser una guía detallada, sino sólo una orientación sobre herramientas, materiales y habilidades que se necesitan para armar tu equipo en casa.

martes, 21 de octubre de 2014

Armar tu propio equipo y no explotar en el intento

“Hazlo tu mismo, dijeron. Será divertido, dijeron”

El cervecero se la rebusca y le encuentra la vuelta como puede. Hacerlo vos mismo es un principio. Cuando necesité un nuevo equipo para hacer más cerveza y averigüé precios, me espanté. En mi casa, mi familia, un poco en burla, me llama “Bob el constructor”: a veces hago de carpintero, a veces de herrero, otras de albañil. Entonces pensé: “por qué no, si hago mi propia birra, puedo hacer mi propio equipo”.